Martes, 19 Abril 2016 16:08

RUTA DE LA PAZ EN BELLAVISTA, BOJAYA, CHOCO

Escrito por William Wilches Sanchesz

En la Asamblea de constitución de la Red Colombiana de lugares de Memoria RCLM, 20 de noviembre de 2015, el lugar de memoria de Bojayá, solicitó ser incluido, en el proyecto financiado por la OIM, para una de las visitas de intercambio de experiencias con el Museo Caquetá.

Previa concertación con las comunidades de Bellavista, Artesanías Guayacán y Organización Dos de Mayo, se definieron los días 11 al 16 de abril para que  un representante del Museo Caquetá, compartiera experiencias de memoria histórica con esa comunidad.

 

El objetivo del intercambio fue básicamente iniciar un dialogo social, en torno a las iniciativas de memoria que se  realizan en cada uno de los lugares, para  acoger algunas actividades, que tanto los unos como los otros realizan y que permitan fortalecer la capacidad de comunicación, visualización y construcción de memoria histórica desde las organizaciones de base.

El recorrido se inicia en el municipio de Quibdó, capital del departamento del Cochó, en  pangas (lanchas rápidas) en una distancia de aproximadamente de 100 kilometros por el Rio Atrato, con duración de 4 horas pasando por las poblaciones rivereñas hasta llegar a Nuevo Bellavista.

Nuevo Bellavista está a orillas del río Atrato distante 15 minutos a pie del Antiguo Bellavista,  donde sucedió la masacre del dos de mayo del año 2002;  es la cabecera municipal del municipio de Bojayá, cuenta con 264 casas en concreto y algunas de madera,  ubicadas por bloques, como si se tratara de una unidad residencial, las vías del pueblo se encuentran pavimentadas.

La nueva construcción,  con servicios públicos, tuvo un costo de 35 mil millones de pesos, contrasta con el resto de construcciones de otros municipios chocoanos  levantadas en palafitos y hechas con rudimentarios materiales de madera y zinc, carentes de vías y servicios públicos; se complementa con el palacio de la alcaldía, centro de salud de primer nivel, una institución educativa que incluye preescolar, escuela y bachillerato; puesto de policía, estación de telefonía e internet, iglesia, casa religiosa de las Hermanas Agustinas,  zona comercial, puerto, mirador,  hoteles y en la actualidad se construye  un parque del dos de mayo.

También tiene un aeropuerto, ubicado al frente de Nuevo Bellavista y al lado de Vigía del Fuerte (Antioquia), es una pista en gravilla de rio de aproximadamente 1200 metros que se accede por una rampa en cemento y donde prestan servicio  avionetas que ofrecen vuelos chárter  comerciales desde Medellín, con una frecuencia de dos vuelos diarios.

Nuevo Bellavista fue ocupado por sus habitantes  el 17 de septiembre de 2007 e inaugurado  oficialmente el 13 de octubre, después de un proceso de concertación con la comunidad denominado  "Reubicación con dignidad" de la mano de la Agencia Presidencial para la Acción Social

 

El municipio de Bojaya fue fundado el 12 de diciembre de 1960, por Don Isaias Correa Martinez, como resultado de procesos y flujos migratorios en torno a los ríos del territorio chocoano en gran parte navegables, que sirvieron a los indígenas para la penetración, ocupación y uso del territorio, desde épocas prehistóricas y a los negros que huían de la esclavitud y se escondieron en la selva del Chocó.

La misma presencia de los afrochocoanos y los indígenas Embera hace que los procesos de ocupación del municipio, se expliquen según cada grupo étnico.

Las actuales comunidades negras son el resultado de un proceso de poblamiento generado por los esclavos negros traídos del continente africano a finales del Siglo XVI y principios del XVII, para satisfacer las necesidades de mano de obra de las haciendas y explotaciones mineras. El primer periodo de poblamiento del municipio y en general del medio Atrato, se caracteriza por unas bajas densidades de población, concentradas principalmente en los centros mineros de la región como Barbacoas, Quibdó, Nóvita, Tadó y Lloró (Rueda, O. 1993, citado por MINABIENTE – IGAC), a partir de los cuales se inicia el proceso de ocupación del resto del pacífico colombiano. La expansión de territorial se hace teniendo como principales vías de penetración a tres grandes ríos de la región: Atrato, San Juan y Baudó.

 

 Durante el periodo comprendido entre la llegada de las étnias negras y la Independencia Nacional en el siglo XIX, el proceso de poblamiento se da por la fuga y levantamiento de esclavos, sin embargo este proceso se acentúa a mediados del Siglo XVIII, periodo en el cual surgen los palenques o poblados de negros fugitivos, quienes continuaron trabajando como lavadores de oro independientes, para quienes la selva se convierte en refugio impenetrable. Los primeros poblados fundados por negros en la cuenca del río Atrato, Ichó, Neguá, Beberá, Bebaramá, sirvieron de punto de apoyo para reproducir las formas de organización social basada en la parentela. Es desde estos lugares que llegan al medio Atrato las primeras comunidades negras fundando asentamientos como Buchadó en 1842 y La Boba en 1882 que vienen a ser los poblados más antiguos del municipio. Previo a la aparición de estos poblados, los españoles habían creado puestos de control militar y de tráfico de esclavos, tal es el caso de Vigía del Fuerte, fundado a final del Siglo XVIII. Se puede decir que la primera ola de poblamiento se realiza a largo de los ríos que descienden de la vertiente occidental de la cordillera Occidental. Un segundo periodo se identifica en la segunda mitad del siglo XIX impulsado principalmente por la abolición de la esclavitud.

En este periodo las comunidades negras amplían sus alternativas económicas a la explotación del caucho, tagua, raicilla y pieles de animales. En este periodo el Estado se preocupa por hacer presencia en el territorio llevando hasta los caseríos el servicio de justicia, educación y religioso, generando nuevos poblados y propiciando el crecimiento de los ya existentes. En este periodo se definen las formas de los poblados y la distribución territorial de los mismos es lineal a lo largo de los ríos, patrón que aún subsiste. A finales del Siglo XIX y principio del XX con la expansión territorial de las comunidades negras se termina el ciclo de extracción de la raicilla, la tagua y el caucho, y se inicio el proceso de afianzamiento de la ocupación del Atrato medio, periodo en el que es fundado Opogodó (1.936). En este periodo se intensifica la movilidad de las comunidades negras y se incorporan nuevas tierras a los procesos productivos. El periodo más reciente identificado por la aparición de poblados que se consideran extensiones de comunidades más antiguas. Este proceso busca una apropiación de los recursos naturales para la subsistencia, por parte de un menor número de personas en comparación con el poblado núcleo.

 

La Comunidad indígena Al momento de la ocupación de los españoles, en lo que hoy es el municipio de Bojayá se asentaba la comunidad indígena Cuna, que también cubría el bajo Atrato. Se menciona que los Poromeas ocupaban la cuenca del río Bojayá (Jimeno, M.1995). En el primer periodo de la colonización la presión ejercida por los españoles llevó al agotamiento de la población indígena En el Siglo XVII los españoles dividían el territorio en provincias indígenas. Varios grupos fueron forzados a trabajar en las minas de los afluentes de l ríos Atrato y San Juan, sin embargo, a mediados del mismo siglo, se produjeron grandes rebeliones indígenas que arrasaron los centros mineros y poblados coloniales y culminaron con el desplazamiento masivo hacia tierras apartadas, especialmente en las cabeceras de los ríos y en las costas del océano Pacífico. A lo largo de los siglos de presencia española ocurrieron numerosos desplazamientos de indígenas obligándolos a reubicarse, fusionarse o llevándolos a la extinción. Es necesario mencionar que los cambios culturales de los grupos sociales indígenas se han dado, como resultado de un proceso histórico, principalmente por la formación de conglomerados, la pérdida de control sobre el territorio y la evangelización. Durante este proceso se dio la transformación de sus sistemas productivos al introducir la cría de ganado y en general, al integrarse a los sistemas sociales español y de las comunidades negras.

El Municipio de Bojayá está constituido por asentamientos relativamente recientes, el más antiguo es la Boa y data de 1883; Bellavista, su cabecera municipal fue constituida en 1946. Sin embargo, la creación del municipio como entidad territorial se dio por la ordenanza N° 13 del 12 de diciembre de 1960.

El 21 de abril de 2002, cerca de 250 paramilitares de la AUC del Bloque Helmer Cárdenas al mando de Fredy Rendón “El Alemán”, arribaron a Bellavista, cabecera municipal de Bojayá, y Vigía del Fuerte, provenientes de Turbo.

 

Los paramilitares se establecieron en los cascos urbanos en donde atemorizaron a la población, mientras las FARC-EP que controlaban hasta entonces la zona, permanecieron en el área rural. La población de Bellavista solicitó a los paramilitares que se retiraran del casco urbano, como en su momento lo hicieron con la guerrilla, con el objetivo de mantener a la población civil alejada del conflicto. Las AUC se negaron a ello.

La situación de los habitantes, difícil de por sí con el establecimiento de los dos contingentes armados (uno en el casco urbano y otro en las inmediaciones), se complicó aún más a nivel alimentario cuando el 25 de abril las FARC-EP interceptaron en Boca de Arquía la embarcación de la ACIA (Asociación Campesina Integral del Atrato) que transportaba los insumos para abastecer las tiendas comunitarias de toda la región del Atrato Medio, robando toda la carga.

Al día siguiente, 26 de abril, los paramilitares entraron en Puerto Conto, donde establecieron una base. La guerrilla se encontraba en la otra orilla del río Atrato, en el pueblo de San Martín. Para entonces la Defensoría del Pueblo colombiana visitó la zona y emitió otra alerta advirtiendo de los riesgos de un posible enfrentamiento entre los grupos ilegales.

El 1 de mayo, aproximadamente a las seis de la mañana, se iniciaron los combates en Vigía del Fuerte entre los paramilitares y la guerrilla, concentrándose posteriormente en Bellavista. Por ese motivo, los habitantes comenzaron a refugiarse en la Iglesia, en la casa cural y en la casa de las Misioneras Agustinas. Durante los enfrentamientos, que continuaron todo el día y parte de la noche, la población albergada en los refugios ascendió a un número aproximado de 1500 personas.

Al día siguiente se reiniciaron los combates temprano. Las FARC-EP mantenían su posición en el Barrio Pueblo Nuevo, en la periferia norte del casco urbano. Los paramilitares continuaban ubicados alrededor del área central de Bellavista, protegiéndose entre los edificios y, particularmente, en el anillo de cemento situado frente a la Iglesia, a la casa cural y a la casa de las Misioneras. Otro grupo paramilitar se encontraba en el patio que separa el colegio, la escuela y la Iglesia.A las 10:00 de la mañana, dos guerrilleros instalaron un lanzador de pipetas en el patio de cemento de una casa de Pueblo Nuevo, situada a una distancia aproximada de 400 metros de la Iglesia con el objetivo de provocar el repliegue paramilitar hacia el sur.

A las 10:30 horas, aproximadamente, la primer pipeta cayó en una casa civil ubicada aproximadamente a cincuenta metros de la Iglesia, ocasionando daños materiales. Seguidamente, una segunda pipeta cayó en el patio trasero del puesto de salud sin estallar.

Aproximadamente a las 10:45 horas, la tercer pipeta rompió las tejas de Eternit de la capilla San Pablo Apóstol de Bellavista y cayó en el altar, junto a la imagen de Cristo. La iglesia, de 117 metros cuadrados, donde en ese momento se refugiaban de las balas 300 personas de Bellavista y los sacerdotes Janeiro Jiménez Atencio, Antonio Mena y Antún Ramos Cuesta, explotó en mil pedazos. 

Una romería de mutilados y sobrevivientes llegaron a la orilla del rio, los guerrilleros iban a rematarlos pero alguno de ellos comprendió en un segundo que era población civil desarmada y ordenó dejarlos pasar. Los sobrevivientes se abalanzaron sobre las pangas e iniciaron la travesía hacia Vigía del Fuerte, donde a esa hora los miembros de las FARC celebraban lo que hasta ese momento consideraban una victoria militar y no el más escalofriante ataque en su historia contra civiles inocentes: 79 personas murieron, entre ellos 48 niños, de una población de 1.100 habitantes. Es decir, le habían quitado la vida al 10 % de un pueblo humilde y olvidado. Además dejaron 114 heridos, 19 de ellos de gravedad. 

Aún cayó una cuarta pipeta que no llegó a explotar detrás de la casa de las Misioneras Agustinas, una vez habían huido buena parte de los civiles sobrevivientes.

Entre los días 2 y 3 de mayo, la casi totalidad de los aproximadamente 1000 habitantes de Bellavista se refugió en Vigía del Fuerte.

En la mañana del día 3 de mayo, las FARC-EP anunciaron haber retomado el control de Bellavista y permitieron que una comisión regresara a la localidad para evacuar a los heridos, reconocer y enterrar a los muertos en un lugar en las afueras de Bellavista pero tuvieron que desistir al reiniciarse los combates. Por fin entre los días 4 y 5 de mayo se finalizó el entierro de los cadáveres, sin que se pudiera proceder a su levantamiento oficial debido a la ausencia de autoridades competentes.

El 6 de diciembre de 2015 una delegación de las FARC encabezados por  Pastor Alape, 'Benkos Biojó', 'Isaías Trujillo', 'Pablo Atrato', 'Matías Aldecoa, 'Erica', y dos integrantes de la delegación de comunicaciones del grupo guerrillero en La Habana: 'Sammy', y 'Boris Guevara', llegaron a las ruinas del antiguo caserío y bajo las paredes derruidas aquel 2 de mayo, la comandancia de las Farc asumió responsabilidad, ofreció excusas y pidió el perdón de los sobrevivientes, los huérfanos y las viudas de esas 79 personas, pero además de los más de 100 heridos y de los cerca de 6.000 habitantes que se desplazaron en los dolorosos  días de enfrentamientos.

Bellavista Antigua esta ubicado a un kilometro del nuevo caserío, se llega por via fluvial o por un sendero que bordea el rio Atrato de aproximadamente un kilometro.

Desde el muelle del rio se divisa la Iglesia San Pablo Apostol, única construcción que fue objeto de intervención al restaurar su cubierta, allí se dan cita de manera esporádica  algunos sobrevivientes, en especial las Damas de la Organización Artesanías  Guayacan, lideradas por la señora Rosa Mosquera y la Organización Dos de Mayo, que lideran las Misioneras Agustinas.

El resto de construcciones han sufrido el deterioro inclemente del paso del tiempo, los techos fueron retirados a excepción de la casa cural, la escuela y la casa de las Misioneras Agustinas, las demás están cubiertas de maleza en piso y paredes,  la lluvia y humedad afectan sus envejecidas paredes.

El Cristo Mutilado, el dos de mayo, ha sido objeto de  intervenciones preventivas y permanece, dentro de la iglesia  en una urna de vidrio y madera; los pisos no han sido intervenidos por petición expresa de la comunidad pues allí conservan el recuerdo de sus víctimas.

Las construcciones que hacen parte del lugar de memoria, son: la bodega Comunitaria a la orilla del rio, la casa de la Alcaldía que sirvió también de puesto de policía, la Caja Agraria, el Colegio,  el puesto de salud, las torres del puente colgante que permitía el paso al barrio Pueblo Nuevo.

Para las conmemoraciones del dos de mayo,  se habilitan de nuevo los puentes en madera que  en época de lluvias  son afectados por las crecientes del rio, se hacen limpiezas de malezas, se limpian las paredes y se organiza la atención a cientos de  familiares e invitados especiales.

RUTA PARA LA PAZ DESDE LAS COMUNIDADES.

El Gobierno Nacional a través de la Unidad de Victimas declaró a la comunidad como sujeto de reparación integral.

Las comunidades tienen  claro que  Bellavista Antigua debe ser un lugar de peregrinación y encuentro con la memoria histórica y para lograr dichos objetivos, proponen:

·         Habilitar un nuevo sendero, mas alejado del rio Atrato, de aproximadamente 1300 metros, sugieren pilotes en cemento, que cruce  el bosque nativo, bahías de descanso y vallas informativas de memoria.

·         Recuperar las cubiertas de las edificaciones para evitar  que la lluvia y la humedad termine por  afectar  su estructura.

·         Cada construcción debe tener la historia, sus personajes de la época, con banner en las paredes de las mismas.

·         Se debe garantizar que el Lugar de memoria cuente con recursos para su sostenimiento y estar dotado de herramientas que permitan su conservación y restauración básica.

·         La comunidad propone la elaboración de un Guion Museológico y Museográfico el cual podrá orientarse con la comunidad como Guías de Memoria

·         Dotación básica de elementos  de atención a visitantes menaje, hamacas, carpas, artesanías, bicicletas.

·         Organización exclusivamente comunitaria

Caracterización del Lugar de Memoria. (Sugerencias de Carolina Giraldo)

El lugar de memoria es Bellavista Antigua y sus principales necesidades son:

Construcción de un sendero que comunique Nuevo Bellavista y Bellavista Antigua de aproximadamente 1300 metros de longitud,  tres metros de ancho, sobre pilotes en cemento. Este sendero permite que los sobrevivientes y visitantes puedan acceder al lugar de memoria de manera rápida, ágil, con bahías de descanso e información histórica en vallas.

Recuperación de las cubiertas de las construcciones en ruinas: la bodega Comunitaria a la orilla del rio, la casa de la Alcaldía que sirvió también de puesto de policía, la Caja Agraria, el Colegio,  el puesto de salud, las torres del puente colgante que permitía el paso al barrio Pueblo Nuevo.

Dotación de herramientas para el mantenimiento  preventivo de las construcciones. (Guadaña, palas,  serruchos, martillos, puntillas, guantes, una planta eléctrica, brocas, taladro, sierra, entre otros)

Documentación, diseño e impresión de  información de memoria histórica en cada una de las construcciones, alusivas al papel que cumplían.

Dotación de elementos para la organización de grupos visitantes (menajes, lencería, hamacas, duchas, baños)

  



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